Planes de reestructuración de empresas
La reestructuración es el proceso de cambio de una empresa/organización con el fin de transformarse o adaptarse a un nuevo modelo o tipo de negocio empresarial. En el despacho tenemos una amplia experiencia en la elaboración de planes de reestructuración de empresas.
En García Blanca Abogados gestionamos la relación con la representación legal de los trabajadores (unitaria o sindical).
La reestructuración de empresas debe repercutir:
- debe seguir permitiendo que la empresa/organización siga siendo competitiva en el mercado y
- que mejore su funcionamiento
Estos cambios se realizan en las compañías o empresas para que se adapten a las nuevas situaciones y necesidades del mercado que pueden ser tanto económicas como operativas.
Bajo este marco son innumerables los procedimientos de despido colectivo o expedientes de suspensión de la relación laboral, en los que ha intervenido.
Dentro de estas medidas, también se encuentran las modificaciones sustanciales de condiciones de trabajo de naturaleza colectiva, por la suscripción de acuerdos de diversa naturaleza con la finalidad de obtener una viabilidad adecuada de la empresa en el marco de una política de Recursos Humanos.
Ver otros servicios relacionados
Preguntas frecuentes
¿Cómo deberíamos estructurarnos?
Muchas empresas están abandonando modelos tradicionales de estructura en favor de un sistema más plano, colaborativo y de equipos fluidos. El interés por una organización ágil que a menudo surge de la necesidad de dar respuesta a la demanda de los clientes de un servicio “aquí mismo y ahora mismo”, o de la necesidad de aportar al mercado nuevos productos y servicios cada vez más rápido impone plazos más cortos para tomar decisiones.
En este nuevo modelo de equipo fluido las líneas que definen las funciones se han diluido. Los equipos tienden a formarse, intercambiar información, definir las funciones y después se disgregan para participar en nuevos proyectos. Esto requiere, tanto a los miembros del equipo como a quien los dirige, una aproximación diferente al trabajo. Y tener la mentalidad y el conjunto de competencias adecuadas será crucial para triunfar.
¿Qué tipo de líderes necesitamos en el presente y en el futuro?
Con una fuerza laboral compuesta por cinco generaciones y el creciente interés en las estructuras de trabajo colaborativas y fluidas, el perfil del buen líder ha cambiado.
Rasgos que antes se daban como indicadores de éxito: decisión, extraversión y motivación, han sido reemplazados por otros como el pensamiento abstracto, la colaboración y la capacidad de dar responsabilidad a los empleados.
Además, el concepto de “liderazgo a todos los niveles” reconoce la contribución de todos los empleados de la organización a la dirección y la necesidad de que sean informados, capacitados y empoderados para lograr los objetivos de la compañía. Ágiles e innovadores, los líderes modernos deben tener información basada en los datos, estar capacitados con las herramientas adecuadas y tener poder de autoridad.
¿Qué tipo de empleado necesitamos y cómo lograremos diferenciarnos para atraer el talento adecuado?
Trabajar en este nuevo modelo de empresas con estructuras fluidas requiere un modelo de empleado totalmente diferente. Cada vez más las empresas están viendo que no todos los programadores altamente cualificados o los especialistas en marketing digital, por ejemplo, son capaces -o incluso quieren- trabajar en un entorno abierto en el que las líneas entre funciones son difusas y en el que la colaboración cruzada entre equipos es la norma.
En este contexto, los empleadores se están replanteando las bases para la incorporación de talento: centrándose en las habilidades naturales, actitudes, competencias y mentalidad.
Igualmente, muchas empresas se están dando cuenta de que sus equipos directos no se limitan únicamente a los empleados que tienen en plantilla. Hoy en día, no solo hay que tener en cuenta a los trabajadores con contrato laboral al uso, sino también a los trabajadores freelance, externos y aquellos que trabajan por proyectos.
¿Cómo gestionaremos la productividad en un entorno cambiante e impredecible?
Comprender la importancia de crear un modelo de compañía conforme a esta nueva realidad laboral es clave para cimentar un entorno empresarial sostenible y de alto desempeño. La clave será definir perfiles de empleado basándose en las competencias exigidas por la transformación digital de las compañías, teniendo en cuenta las habilidades de los profesionales con un alto desempeño, analizando los vacíos que puedan existir entre individuo y equipo, y diseñar una estrategia de captación y desarrollo de talento sólidos.
¿Cómo manejaremos el compromiso y la retención del empleado en una empresa con cinco generaciones que tienen diferentes expectativas?
Además de desmantelar sus estructuras jerárquicas, muchas organizaciones han cambiado su enfoque hacia los planes de carrera, el compromiso con la empresa y el desarrollo de sus empleados. El principio que subyace es identificar las necesidades individuales del empleado.
Impulsados por las actitudes de sus empleados más jóvenes, en lugar de pensar en términos de una «carrera profesional» con una trayectoria ascendente, las organizaciones responden cada vez más a la demanda de una secuencia de «experiencias» y crean oportunidades donde las personas pueden moverse de manera horizontal o transversal.


